Amalia Domingo Soler

A UN ESPIRITU

Veinte años hace, que te escuche gozosa haciendo propaganda espiritista; y era tu voz tan dulce y amorosa, que todos te decían evangelista. Apóstol sin rival, tu propaganda era de amor, de paz y de consuelo; pues decías con dulzura: Dios nos manda proteger al inerme pequeñuelo. Compadecer al débil delincuente, amar al justo que es raudal de vida, contener…

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