Disertación moral dictada por san Luis a la señorita Ermance Dufaux (19 y 26 de enero de 1858) I Un soberbio poseía algunos acres de buena tierra; estaba envanecido con las pesadas espigas que cubrían su campo, y sólo tenía una mirada de desdén para con el campo estéril del humilde. Éste se levantaba con el canto del gallo y…
