Amalia Domingo Soler

A LOS BUENOS ESPÍRITUS

Qué inefable beatitud y qué dulce calma, se apodera de mi alma, cuando el bien y la virtud me inspiráis; a gratitud inunda todo mi ser de un inefable placer, tan inmenso y tan profundo, que no hay frases en el mundo para hacerlo comprender.

Miguel Vives y Vives

IV EL ESPÍRITA Y LA HUMANIDAD

Dice el Señor: «Vos sois la sal de la tierra; si la sal pierde su sabor, ¿con qué se ha de salar?» Y fue como si dijese: que sois la luz del mundo; si la luz pierde su claridad, ¿con qué se iluminará? Todo espírita que hace profesión pública de su creencia no debe jamás olvidarse de que, por donde…

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La revelación 1872
Revista Espírita La Revelación

LA ORACIÓN

Y cuando oréis, no seáis como los hipócritas que aman el orar en pie en las sinagogas y en las esquinas de las plazas para ser vistos por los hombres: en verdad os digo recibieron su galardón.

Miguel Vives y Vives

III ENTRE LOS HERMANOS Y EN LOS CENTROS

Todo espírita debe portarse con la mayor humildad posible,frente a sus hermanos. Porque la humildad es siempre unejemplo de buenas maneras, jamás nos compromete, ni escausa de disturbios ni de riñas. Esa humildad, sin embargo,no debe ser nunca fingida, sino leal y siempre dispuesta aservir. El espírita debe siempre considerarse inferior a sushermanos, disponiéndose a ser el servidor de todos.

La revelación 1872
Revista Espírita La Revelación

¡ADELANTE!

Yo te saludo, doctrina espiritista; yo te saludo con toda la efusión de mí alma, de la que hiciste brotar raudales de alegría, de satisfacción y de felicidad: le distes consuelo llenándola de esperanzas; la vivificaste reanimándola con la verdad de un más allá.

Imagen de la flor púrpura con sus espinas
Amalia Domingo Soler

                                      ¡AYER!                                     

I De Cidra, (Puerto Rico) me escribe un espiritista, contándome el asesinato que se cometió en dicha localidad el 25 de septiembre de 1905, en la persona de un joven comerciante que reunía todas las virtudes; honrado, trabajador, amante de su familia que se componía de doce o trece individuos; no se había casado, por no crearse nuevas obligaciones y…

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Amalia Domingo Soler

AMALIA Y JUANITO

Amalia y Juanito son alumnos del colegio de Belén, ella ingresó primero en la clase, a los pocos días llegó Juanito, y sin que nadie le dijese nada se sentó junto a Amalia; las niñas, al verlos tan iguales de estatura y sentaditos el uno junto al otro, hablando y riendo como si fueran compañeros desde la cuna, exclamaron gozosas: