Todo hombre es demasiado indulgente para consigo mismo. Siempre encuentra medios para justificar su conducta,aunque ésta no sea lo suficientemente correcta.Procura siempre disculpar sus defectos y atenuar sus altas.Tanto es así, que escuchamos a menudo, de aquellos aquienes hablamos de Espiritismo:«Yo no creo en nada, apenas acompaño a la mayoría;pero, en lo que concierne a la otra vida, creo que…
