Revista Espírita La Revelación

ROMA Y EL INFALIBLE

La revelación 1872

¿Qué es ese estruendo que suena?

¿Es el mar, monstruo gigante,
que al cielo amaga arrogante
cuando no duerme en la arena?

No; que es el pueblo que llena
la ciudad del desencanto,
y eleva férvido canto;
que es el orgullo ambicioso,
que envuelto en manto pomposo
se va proclamando santo.

Es que Roma encontró un ser
que la supo fascinar,
y le quiere levantar
al imperio del poder;
es que Roma quiere hacer
de su fanatismo en pos,
lo que no ha intentado Dios,
y es hacer, por más que asombre,
del ser augusto del hombre,
más que el hombre, el semidiós.

Por eso Roma se agita,
por eso las plazas llena,
por eso el eco resuena
en la bóveda infinita;
por eso se precipita
flores vertiendo y vapores
de suavísimos olores,
y deja en plácido anhelo
lleno de inciensos el cielo,
llena la tierra de flores.

Roma, la Roma que un día
con despotismo iracundo
Césares al pobre mundo
cual tigres lanzar solía,
hoy que en su abyecta agonía,
ve florecer las naciones
libres ya de sus Nerones,
alza, entre aplausos y palmas,
Píos que encierren las almas
en fanáticas prisiones!

—Ya no resuenan los carros
en que uncidas, sin ayudas,
arrastran Lesbias desnudas
a Eliogaba los bizarros.

Ya no adornan ricos jarros
los impúdicos festines,
ni de noche en los jardines
arden, ante la triunfal
áurea carroza imperial,
cien mártires paladines.

Pero rueda la opulencia
que se proclama—sagrada,—
conducida y arrastrada
por la pálida indigencia:
aun la letal pestilencia
del crimen y la mentira
en esa Roma se aspira,
y del templo en el vestíbulo
se alza el infame patíbulo
de el hombre mísero espira!



SALVADOR SELLÉS.
Alcázar de S. Juan 27 de Febrero 1872.

—Mirad, decrépito anciano
rueda al abismo profundo,
y por quedarse en el mundo
pugna con la muerte insano.
Ya logra clavar su mano
en el globo…. ya indecible
gozo le inunda…. ya horrible
se levanta sobre el polo,
y allí, en el espacio, solo,
clama a Dios—¡Soy infalible!—

!Ah!…. venid, pueblos cristianos,
venid de oriente y poniente,
caed sobre vuestra frente,
besad después esas manos……
más ¿qué digo? atrás, profanos,
si venerarle queréis,
apartad, no le toquéis,
besad no más lo que el mira
y lo que escupe y respira,
que eso solo merecéis!

—¡Ay del corazón cristiano
que ardiendo en fe que redime,
busca el Gólgota sublime
tras del regio Vaticano!

¡Ay del que anduvo liviano
y espera dulce perdón
de esa soberbia mansión,
que en su actitud reverente
ha de sentir en su frente
satánica maldición!—

Alma que ofusca el quebranto:
cuando al delito sucumbas,
en las negras catacumbas
sepúltate con tu llanto.

No vayas con celo santo
como cándida paloma
a esa moderna Sodoma
a aprender de orar las artes,
¡que Dios está en todas partes….
menos en la infanda Roma!

—Y en tanto ¿Qué significan
esos tétricos lamentos
que cabalgan en los vientos
de la noche, y mortifican?

¡Ay! esos ecos publican
que en negra cárcel tirana
gime la conciencia humana,
y que el torpe fanatismo
se horripila de sí mismo
cuando vierte sangre humana.

¡Señor Dios de las alturas!
desde tu solio de estrellas,
oye las tristes querellas
de tus míseras criaturas:
extiende tus manos puras
sobre este mar iracundo:
huya esa Roma del mundo
al fulgurar tu mirada,
como fantasma menguada
del sol al brillar fecundo.

Entonces la humanidad
vivirá en plácido Edén;
el ángel santo del bien
nos mostrará su beldad;
la soberbia vanidad
no pretenderá tu trono;
caerá el genio del encono
rebramando en el abismo,
¡y se alzará el cristianismo
sobre el dosel de Pío nono!

Año I. Alicante 5 de Marzo de 1872. Num.5.
REVISTA ESPIRITISTA ALICANTINA

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