Moisés, obligado a contener por el miedo, a un pueblo turbulento e indisciplinado, en que tenía que combatir abusos arraigados y preocupaciones adquiridas en la servidumbre de Egipto. Para revestir la autoridad de sus leyes, debió atribuirles un origen divino, como lo hicieron todos los legisladores de los pueblos primitivos; la autoridad del hombre debía apoyarse en la autoridad de…
