La verdadera caridad es una de las más sublimes enseñanzas que Dios haya dado al mundo. Entre los verdaderos discípulos de su doctrina, debe existir una fraternidad completa. Debéis amar a los desgraciados y a los criminales, como criaturas de Dios, a las cuales se concederá el perdón y la misericordia, si se arrepienten como a vosotros mismos, por las…
