RECORDACIONES ¡Hermosas recordaciones de las noches de mi aldea lejana!… ¡Aún hoy, revuelvo la ceniza de los siglos, para buscar tus reminiscencias, que me llenan el alma de encantamiento y poesía! Noches de primavera, de luna blanquísima, en que yo rociaba con mi llanto las flores del modesto jardín del presbiterio, cuando confiaba a Dios mis oraciones de sacerdote católico,…
