Amalia Domingo Soler

LA EXIGENCIA

He aquí el principal distintivo de los terrenales. Exigente es el pequeñuelo, con su madre o su nodriza, cuando con su llanto, a veces continuo, y su impertinente clamoreo, les exige su primer alimento. Exigente es el niño cuando, corriendo, saltando y brincando, sube siempre en los puntos más peligrosos, y hace correr anhelantes a los suyos tras de él,…

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