Amalia Domingo Soler

¡LOS MUERTOS VIVEN!

La conciencia del hombre no se puede aprisionar; porque la razón para batir sus alas, necesita extenderlas en el infinito. El sabio más grande de la Tierra, podrá ser una medianía, una vulgaridad en otro mundo más adelantado; mas, no por esto dejará de ser un hombre racional.