Amalia Domingo Soler

  ¡OFRECER LUCES AL SOL!      

                     ¡OFRECER LUCES AL SOL!                        Nº5      No hace muchos días vino a verme mi antigua amiga Lucila, mujer de noble estirpe, que, por una serie de vicisitudes, nunca interrumpidas, ha ido descendiendo desde su palacio señorial hasta una casita humilde, donde a costa de un ímprobo trabajo, se gana el sustento del cuerpo.