Amalia Domingo Soler

LA MISIÓN DEL ESPIRITISMO

la vid y la uva

No es de hoy la moral de Jesús, no; escuchemos algunos versículos del Evangelio indio, que sus máximas sublimes alientan y fortifican, y hace más de cinco mil años que las almas enfermas beben el agua fuera de los textos védicos.

Leamos:
“Los hombres que no tienen el dominio de sus sentidos, no son capaces de cumplir con sus deberes”.
“Es preciso renunciar a la riqueza y a los placeres, cuando éstos no son aprobados por la conciencia”.
“Los males que causamos a nuestro prójimo nos persiguen como nuestra sombra a nuestro cuerpo”.
“La ciencia del hombre no es más que vanidad, todas sus buenas acciones son ilusorias cuando no sabe referirlas a Dios”.
“Las obras que tienen por principio el amor de su semejante, deben ser ambicionadas por el justo, porque serán las que pesen más en la balanza celeste”.
“Por las buenas acciones en sí mismas, y no por la cantidad, es por lo que seréis juzgados”.
“A cada uno según sus fuerzas y sus obras”.
“No se puede pedir a la hormiga el mismo trabajo que al elefante”.
“A la tortuga, la misma agilidad que a la cierva”.
“Al pájaro que nade, al pez que se eleve en los aires”.
“No se puede exigir al niño la prudencia del padre”.
“Pero todas esas criaturas viven para un fin, y aquellas que cumplen en su esfera lo que ha sido prescrito, se transforman y se elevan según todas las series de emigración de los seres.

La gota de agua, que encierra un principio de vida que el calor fecunda, puede llegar a ser un dios”.
“Pero sabedlo todos; ninguno de vosotros llegará a absorberse en el seno de Brahma por la oración solemne, y el misterio monosílabo no borrará vuestras últimas manchas, sino cuando lleguéis al umbral de la vida futura, cargados de buenas obras, y las más meritorias entre esas obras serán aquellas que tengan por móvil el amor al prójimo y la caridad”.

“El que es humilde de corazón y de espíritu, es amado por Dios; no tiene necesidad de otra cosa”.
“Lo mismo que el cuerpo es fortificado por los músculos, el alma es fortificada por la virtud”.
“Así como la tierra sostiene a los que la pisan con los pies, y le desgarran su seno trabajándola, así debemos volver el bien por el mal”.
“Los servicios que se prestan a los espíritus perversos, el bien que se les hace, parecen caracteres escritos sobre el agua, que se borran a medida que se les traza. Pero el bien debe cumplirse por el bien, porque no es sobre la Tierra donde hay que esperar recompensa”.

“Cuando morimos, nuestras riquezas quedan en la casa; nuestros parientes, nuestros amigos no nos acompañan más que hasta la tumba; pero nuestras virtudes y nuestros vicios, nuestras buenas obras y nuestras faltas, nos siguen en la otra vida”.

“El infinito y el espacio, pueden solos comprender al espacio y al infinito. Dios sólo puede comprender a Dios”.

“El hombre honrado, debe caer bajo los golpes de los malos, como el árbol sándalo, que cuando se le derriba, perfuma el hacha que le ha herido”.

“El justo que no se haga jamás culpable de maledicencia, de imposturas y de calumnias; que no busque querellas; que tenga constantemente la mano derecha abierta para los desgraciados, que no se vanaglorie jamás de los beneficios que haga”.

Etiquetado , , , ,