
Hace días que recibí una carta, de la cual copio a continuación los párrafos más interesantes:
Barcelona.
Sra. Doña Amalia Domingo Soler.
Muy Sra. mía y de mi más distinguida consideración: como lector asiduo del periódico “Los Albores de la Verdad”, me tomo la libertad de rogarle pregunte al guía de sus trabajos espiritistas, algo de un suceso extraño acaecido en casa de unos amigos, todos de las ideas que Ud. sustenta y que aunque no serviría la contestación para fortalecerles en las creencias espíritas, por tener las muy arraigadas, en cambio podría darles una buena lección de moral y de estudio.
Dicho lo anterior entremos en el asunto:
Los protagonistas del suceso, son un matrimonio que tiene una hija de doce años de edad, la cual desde que tiene uso de razón ha tenido y tiene una animadversión muy grande hacia su madre sin saber el por qué, dándose el caso de desaparecer de su casa días enteros hasta que se la encuentra, bien en casa de unos parientes, bien en la de algún amigo y al preguntarle el por qué de no querer estar en su casa, contesta muy tranquila que porque no quiere a su madre.
El caso principal es que un día de esta semana pasada se le encontró debajo de la almohada de su cama el cuchillo de la cocina que había guardado, y al preguntarle por qué lo había hecho, contestó que para matar a Rosa (Rosa es su madre); de manera que calcule la pesadumbre que habrá en esta familia que ocupa una posición bastante desahogada y no tiene más familia que esta hija, a la que no saben ni cómo tratar, ni qué camino tomar con ella.
Le repito mi ruego de que si tiene Ud. a bien el consultar, y al mismo tiempo veríamos si el guía de sus trabajos indicaba mejor camino para atraer a este Espíritu que debe tener seguramente malos recuerdos de otras vidas relacionadas con la que hoy es su madre.
En caso de respuesta, esperamos lo publique en la revista “Luz y Unión”,para que sirva de lección a los lectores.
Dándole anticipadas gracias, se despide de Ud.
Rafael Pardo
Es indudable que el contenido de la carta anterior merece ser atendido,por el cual he preguntado al guía de mis trabajos y éste me ha contestado lo siguiente:
“Haces bien en complacer a los que te piden luz y consuelo; el tiempo que te resta de estar por ahora en la Tierra, no es otra tu misión que aprender y enseñar, no aprender en las academias científicas, que por esta vez han estado cerradas para ti, ni enseñar a los sabios: tú estudias en ese gran libro de la humanidad, en la historia íntima de los penados de ese mundo y enseñas a los desheredados, a los desvalidos, a los que sacian su sed con sus lágrimas y viven muriendo, porque viven dudando”.
“Estos desgraciados que tienen por hija un enemigo terrible de su madre, deben procurar tener para esa niña una tolerancia sin límites, una paciencia a toda prueba, y durante la noche, cuando la niña duerma, si pueden disponer de un buen médium, que emplee su voluntad en atraer a buen camino a ese Espíritu vengativo que se oculta en la envoltura de una niña, y hacerle comprender que odiando se estaciona el Espíritu y aumenta los años de su condena; si después de varias sesiones ven que la niña no cambia de conducta, entonces será prudente alejarla de su madre, poniéndola a toda pensión en un colegio que no sea religioso, o en casa de algunos parientes que la consideren y le prodiguen las más tiernas atenciones, porque esa pobre niña no es de mala condición, es un Espíritu herido y martirizado en otra época que aún no ha podido desprenderse de su odio (en cierto sentido justificado).
Con la violencia no conseguirán ningún buen resultado, y hay que evitar a todo trance que esa niña se encolerice, y al mismo tiempo tomar toda clase de precauciones para que no realice sus inicuos planes”.
“En una de sus existencias anteriores, esa niña era una hermosa joven, que vivía feliz porque amaba y era tiernamente correspondida por el hombre que le iba a dar su nombre después de haberle dado por completo su corazón.
Elisa era completamente dichosa, preparó sus galas de desposada y la víspera de su enlace se fue a confesar con el padre Froilán, alta dignidad eclesiástica que abría y cerraba las puertas del cielo según su capricho y su deseo.
Ver a Elisa y enloquecer por ella todo fue uno; sintiendo horribles celos cuando ella le confesó sus sueños de amor y que sólo esperaba la bendición nupcial para ser la más feliz de las mujeres.
Él, entonces le pidió las primicias de su belleza,asegurándole que si no accedía a sus deseos, no vería más la luz del día.
Ella le apostrofó duramente negándose en absoluto a su miserable pretensión, y el padre Froilán le dijo: serás mía o de nadie; y aquella misma noche los familiares del Santo Oficio se apoderaron de Elisa acusándola de hereje.
Elisa era huérfana y estaba en casa de su tutor, que enmudeció de espanto ante la horrible acusación del Santo tribunal.
Elisa desapareció y su prometido hizo cuanto puede hacer un hombre enamorado para probar la inocencia de su amada; pero todo fue en vano.
Elisa murió en su calabozo después de haber sufrido los más horribles tormentos, y murió maldiciendo al padre Froilán que tanto la había martirizado y que había satisfecho sus impuros deseo, cuando la infeliz moribunda no tuvo fuerzas para resistir, cuando ya su cuerpo era una masa inerte”.
“Ya en el espacio, le hicieron comprender que se vivía siempre, y ella dijo: mejor, así tendré más tiempo para odiar a ese miserable, y dominada por el vértigo de la venganza ha encarnado varias veces, deseosa de vengarse de su verdugo.
Aparte de ese odio implacable, es un Espíritu bueno, y dejándose convencer por los consejos de su guía, ha querido ver si teniendo por madre a su verdugo de ayer, se apagaba la llama de su odio; ha hecho la prueba y no ha salido victoriosa, su odio no se ha entibiado, por eso es necesario no avivarlo con recriminaciones ni castigos.
Compadeced a esa pobre niña, es una loca incurable, es una enferma de mucha gravedad y hay que tratar de curarle con amor, con paciencia, con una inmensa compasión”.
“Ella era buena; amaba y era amada, soñaba con todos los placeres de la vida y cayó en los abismos de la desesperación; su tálamo nupcial se convirtió en el potro del tormento, sus galas de desposada en la hopa del condenado.
Compadecedla porque ha llorado mucho, su dolor ha sido más fuerte que su deseo de reconciliación; ya volverá otra vez más fortalecido ese Espíritu para perdonar y amar a su verdugo de ayer”.
Adiós.
Verdaderamente merece estudiarse la comunicación que he obtenido: el árbol del odio da frutos de muerte.
¡Ay de los verdugos y de sus víctimas!
¡Cuántos siglos pasan en la sombra los unos y los otros!
El estudio del Espiritismo es muy provechoso para evitar violencias y atropellos que traen consecuencias tan horribles.
¿Hay algo más triste que ver a un hijo odiando a su madre?
Cuando la familia es el oasis de este mundo, cuando una madre es el puerto de salvación de los seres que ha llevado en su seno; en la Tierra una madre es la imagen de Dios, y cuando el odio de ayer rompe los lazos más fuertes de la naturaleza, no hay desgracia más horrible que ese rompimiento violentísimo.
Nunca me cansaré de repetir que el estudio razonado del Espiritismo es el que nos llevará a ser buenos, a ser tolerantes, a no condenar las debilidades de muchos seres, que si pecan, merecen compasión: porque son almas enfermas que han llorado mucho.
Amalia Domingo Soler