Siempre que encuentro en mi camino alguno de esos desventurados que no tiene casa ni hogar, murmuro con profunda tristeza, con inmensa compasión: ¡He aquí un grande de ayer! Para carecer de todo, para no tener un rincón donde cobijarse, ¡Cuántos crímenes se deben haber cometido!… Esto pensé cuando leí últimamente el siguiente suelto: MUERTA POR EL ALCOHOL.–Anoche fue encontrada…
