Continuamente estoy recibiendo cartas pidiéndome que pregunte a los Espíritus, el porqué de muchos sucesos verdaderamente interesantes, y muchos de ellos terribles. No siempre puedo complacer a mis amigos o hermanos; unas veces porque no quiero abusar de las comunicaciones para conservar lo que yo necesito, que es la comunicación para mis trabajos literarios; quiero que los Espíritus no vean…
