Vengan a mí los niños, vengan a mí con sus inocentes travesuras, con sus alegres carcajadas, con su bulliciosa animación, con la exuberancia de su vida. Quiero vivir entre ellos, quiero tomar parte en su alegría, aturdirme con su aturdimiento y olvidarme de todo, menos de mi infantil familia. Siempre he querido a los niños, siempre he preferido su risueña…
