Veinticinco años cumplo hoy, ¡qué joven soy!; es decir, mi cuerpo es joven, pero mi alma, mi yo, mi ser deben de contar centenares de siglos; porque yo veo muy lejos en el horizonte de la vida, y he vivido muy poco, porque el tiempo que llevo de residencia en este mundo me ha tenido prisionero. ¿Qué he visto yo?…
