En nuestra época, una de las pasiones dominantes de los hombres pensadores es la lectura; vivir sin leer, sería vivir sin aire, sin luz, sin cielo, sin ese alimento del alma que ya Jesús juzgaba necesario cuando dijo: que no sólo de pan se alimenta el hombre. Nosotros desde la edad de diez años, sentimos esa necesidad imperiosa de recibir…
