Amalia Domingo Soler

¡ESTÁ LOCO!

I Hace algún tiempo, que estando una noche en el café del siglo XIX, vi pasar ante mí, a un hombre alto, de mediana edad, de frente espaciosa, con el cabello medio recortado, iba sin sombrero, y aunque su traje estaba en buen estado, se notaba en él que llevaba cierto desaliño, cierto descuido, cierto abandono, la camisa ajada, el…

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