imagen de un grupo de mariposas azules en el bosque
Amalia Domingo Soler

¡MORIR!

He aquí una palabra que he pronunciado en esta existencia tantas veces, que me sería completamente imposible calcular su número aproximado. Quizá presintiendo las terribles luchas que había de sufrir, a poco de salir de la infancia, siempre que me encontraba en alguno de los hermosos jardines de mi inolvidable Andalucía, y mi Espíritu, ferviente adorador de la naturaleza, se…

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