Discurso del señor Allan Kardec con ocasión de la renovación del año social El Espiritismo marcha con rapidez; este es un hecho que nadie podría negar. Ahora bien, cuando algo se propaga, es que conviene. Por lo tanto, si el Espiritismo se propaga, es que conviene.
Autor: Redacción
IV EL ESPÍRITA Y LA HUMANIDAD
Dice el Señor: «Vos sois la sal de la tierra; si la sal pierde su sabor, ¿con qué se ha de salar?» Y fue como si dijese: que sois la luz del mundo; si la luz pierde su claridad, ¿con qué se iluminará? Todo espírita que hace profesión pública de su creencia no debe jamás olvidarse de que, por donde…
REMINISCENCIAS DE AYER
Hace algún tiempo visitamos una ciudad, que nos es muy querida, porque en ella habíamos descansado una larga temporada de nuestras habituales tareas, y contraído algunas relaciones cuyo buen recuerdo nos ha seguido constantemente en nuestra penosa peregrinación.
ESPIRITISMO Y CIENCIA
ENTREVISTA A LA DRA. LUJÁN NOS ENSEÑA QUE LA CIENCIA Y LA ESPIRITUALIDAD PUEDEN CAMINAR DE LA MANO
ESPIRITISMO Y CONOCIMIENTO
ROBERTO CALDAS CONOCER LA FILOSOFIA ESPIRITA Y PRACTICANDOLA ENCUENTRA CONOCIMIENTO, PAZ Y SEGURIDAD. SIN OLVIDAR UNA BUNA SALUD MENTAL
CIUDADANIA ESPÍRITA EN EL SIGLO XXI
ROBERTO CALDAS
TEMOR A LA MUERTE
IRENE PINA
RESUMEN DE LA LEY DE LOS FENÓMENOS ESPÍRITAS
Esta instrucción ha sido hecha, sobre todo, para las personas que no poseen ninguna noción de Espiritismo y a quienes se les quiere dar una idea sucinta de él en pocas palabras. En los grupos o reuniones espíritas donde se encuentren asistentes novatos, puede servir útilmente de preámbulo de las sesiones, según las necesidades.
DRAMA PASIONAL
Varios periódicos han publicado el relato de un drama pasional,verdaderamente interesante, pareciendo imposible que una niña de 17 años tuviera tanta energía para buscar la muerte. En la edad de las ilusiones, de las esperanzas, cuando parece que la vida tiene tan dilatados horizontes, decir resueltamente “quiero morir”, algo terrible tiene que haber tras de aquella florida juventud. El relato…
LA ORACIÓN
Y cuando oréis, no seáis como los hipócritas que aman el orar en pie en las sinagogas y en las esquinas de las plazas para ser vistos por los hombres: en verdad os digo recibieron su galardón.





