I Hermana mía, a nadie mejor que a tí puedo contar las impresiones que recibí en mi última visita al hospital, puesto que tú me has dicho muchas veces. Amalia, tú que tanto te interesas por los desgraciados, visita con frecuencia a los pobres enfermos que gimen en los hospitales, fíjate bien en la expresión de sus ojos, miran…
