El periespíritu tiene una forma fluídica original, vibrátil y expansible, que se conserva y perpetua. En el diseño que él presenta, aunque invisible para nosotros, es donde se concentran las moléculas de nuestra materia grosera. El periespíritu es como un espejo, donde se refleja la imagen del Espíritu con forma humana; por esto en la hora de la muerte el cuerpo…
