Pocas veces en la Tierra el Espíritu se encuentra satisfecho; la vida de los terrenales es una lucha penosa, penosísima, las leyes naturales de este planeta ofrecen a nuestros cuerpos innumerables dolores desde el instante de nacer; nuestro organismo, a pesar de ser perfecto para seguir su crecimiento, su virilidad y el uso completo de todas sus facultades: ¡Cuanto hay…
