Un espiritista me escribió una carta desde Cienfuegos, diciéndome: “Ahí te envío el recorte de un periódico, en el cual leerás un hecho sorprendente, el suicidio de un millonario; y lo califico de sorprendente, porque, por regla general, no son los ricos los que se suicidan, esas resoluciones extremas las suelen tomar los hambrientos, los desheredados, los arruinados por las…
