Amalia Domingo Soler

EL VESTIDO BLANCO

Estando un verano en una determinada ciudad fui una tarde a pasear por el campo con unas amigas, y Celia nos propuso visitar una quinta habitada por una familia amiga suya. Aceptamos y fuimos a una mansión que parecía un palacio de hadas. Los dueños de la posesión nos recibieron afectuosamente, sin saber por qué, me llamó la atención un…

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