Amalia Domingo Soler

POR EL FRUTO SE CONOCE EL ÁRBOL

Antes de conocer el Espiritismo, las muertes violentas, los sucesos terroríficos que continuamente vienen a sembrar el espanto entre los que viven, si no tranquilos, al menos, libres de esas desgracias horribles que dejan el ánimo contristado para mucho tiempo, me causaban profundo estupor y me hacían dudar de la justicia de Dios; pero desde que estudio las innegables verdades…

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