El hombre tiene la costumbre de ser muy indulgente consigo mismo; siempre encuentra medios para justificar su conducta, aunque ésta no sea tan correcta como debe. Siempre procura excusar sus defectos y atenuar sus faltas; tanto es así que, muy a menudo, se oye de labios de muchos, cuando se trata de inculcarles el Espiritismo, que dicen: «yo no creo…
Categoría: Miguel Vives y Vives
LO QUE DEBE SER EL ESPIRITISTA ENTRE LA FAMILIA
Si el espiritista ha de ser prudente, virtuoso, tolerante, humilde, abnegado y caritativo entre sus hermanos y entre la humanidad, ¡Cuánto más tiene el deber de serlo entre la familia! Si son sagrados los deberes que tenemos que cumplir entre nuestros hermanos y entre la humanidad, lo son mucho más los que tenemos que cumplir con la familia; porque hemos…
LO QUE DEBE SER EL ESPIRITISTA ANTE LA HUMANIDAD
Dice el Señor: «Vosotros sois la sal del mundo; si la sal pierde su sabor, ¿con qué será salado?» Que es como si dijera: «vosotros sois la luz del mundo; si la luz pierde su claridad, ¿con qué se iluminará?» Todo espiritista que haya hecho profesión pública de sus creencias no debe olvidar nunca por dónde pasa, a dónde va,…
LO QUE HA DE SER EL ESPIRITISTA ANTE EL SEÑOR Y MAESTRO
Para alcanzar el grado de moralidad que necesita, a fin de cumplir bien su misión, tener paz en la Tierra y conseguir alguna felicidad en el espacio, el espírita debe de cumplir la ley divina. ¿Y dónde está esa ley? En el Evangelio del Señor. Por tanto, el espírita debe saber de memoria su parte moral, tanto cuanto sea posible.…
LO QUE HA DE SER EL ESPIRITISTA ANTE EL SEÑOR Y MAESTRO
Para alcanzar el grado de moralidad que necesita todo espiritista para cumplir bien su misión, tener paz en la Tierra y alcanzar alguna felicidad en el espacio, debe cumplir la ley divina. ¿En dónde está la ley? En el Evangelio proclamado por el Señor. Por lo tanto, el espiritista, debe conocerlo de memoria en su parte moral, si es posible;…
EN LA TIERRA VENIMOS A SUFRIR, NO A GOZAR
Cuando el Espíritu abandona la vida libre del espacio y viene a encarnar en la Tierra, si no es Espíritu de gran turbación ya sabe que vendrán para él luchas, sufrimientos, pruebas desengaños y toda clase de contrariedades; pero ¡Ay! La turbación de la materia es tan tremenda, que el Espíritu queda sin conocimiento de causa durante todo el tiempo…





