Sed indulgentes para con las faltas de los otros, cualesquiera que sean; sólo debéis juzgar con severidad vuestras acciones, y el Señor usará de indulgencia con vosotros, así como vosotros la habréis usado para con los demás. Sostened a los fuertes animándoles a la perseverancia; fortificad a los débiles enseñándoles la bondad de Dios, que toma en cuenta el menor…
Etiqueta: arrepentimiento
EL ÁRBOL SECO
Hace algunos días que, buscando reposo para mi intranquilo Espíritu, salí al campo, donde siempre encuentro algo que admirar, algo que me haga pensar en la grandeza de Dios, manifestada en la naturaleza. Me senté al pie de un álamo y maquinalmente miré a un árbol seco que había cerca de mí; su tronco, ennegrecido y carcomido por el tiempo,…
LOS LAMENTOS DE UN ESPÍRITU ENCARNADO (EXPIACIÓN)
Que es justa y merecida bien lo creo, pero su enorme peso, ¡Cuánto abruma! ¡Querer volar en alas del deseo para encontrar la luz…La verdad suma! Y encontrarse sujeto entre esas redes que no pueden romperse… ¡Dios eterno! ¿Resignarse a vivir entre paredes sufriendo las angustias del infierno?…Sin tener unos ojos que nos miren, preguntando al mirarnos ¿Por qué lloras?…
¡LA IRA!
De los siete pecados capitales que pesan sobre la humanidad, de los siete defectos que embrutecen al hombre, la ira indudablemente rebaja al ser más sabio de la tierra, al nivel del bruto. ¡Qué repugnante es un hombre iracundo, y mucho más aún la mujer!. .. Parece que el hombre en general, de carácter fuerte, de voluntad decidida y de…
DEUDAS DEL AYER
Un espiritista de Buenos Aires me escribió hace pocos días enviándome el recorte de un periódico, diciéndome: “Que tenga a bien pedir al guía de mis trabajos, si le es posible explicarnos por qué ese joven, por casarse se volvió ciego voluntariamente; si se hubiera suicidado, ni siquiera le hubiese enviado el suelto, porque en un momento de locura…
EL ÁRBOL SECO
Hace algunos días que, buscando reposo para mi intranquilo Espíritu, salí al campo, donde siempre encuentro algo que admirar, algo que me haga pensar en la grandeza de Dios, manifestada en la naturaleza. Me senté al pie de un álamo y maquinalmente miré a un árbol seco que había cerca de mí; su tronco, ennegrecido y carcomido por el tiempo,…




