Revistas de la Revelación 1872 a 1904
Revista Espírita La Revelación

EL SUEÑO

¡Dios mío! que sueño tan espantoso he tenido; soñé que era el canónigo Zarandona; que me había levantado contra una idea nueva, y sus defensores me decían: «no hables de lo que no entiendes.»

Amalia Domingo Soler

LA VIAJERA DE LOS SIGLOS

I La hora del anochecer es la más favorable a los recuerdos. En esa hora en que las estrellas comienzan a fulgurar, es cuando me senté, un día, junto al balcón de mi gabinete. Sin embargo de hallarme en estado de vigilia, desaparecieron de mi vista las casas que a regular distancia estaba contemplando distraídamente, viendo en lugar de ellas…

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José Aniorte Alcaraz

EL ESPÍRITU NO RENACE NI MUERE

Es verdad que el Espíritu se reencarna, pero no nace, no crece, no envejece y no muere; es el cuerpo físico el que nace, crece, envejece y finalmente muere. El Espíritu es un reflejo de la inmensa Luz de su Creador, que ilumina todo el Universo, y no puede ser destruido porque es eterno.

Miguel Vives y Vives

LO QUE HA DE SER EL ESPIRITISTA ANTE DIOS

Cuando el hombre, proceda del campo que proceda, sea religioso, ateo, filosófico, etc., entra en el Espiritismo, se le desarrolla un campo tan grande de investigaciones, que, de momento, no se da cuenta de tanta grandeza. A medida que va ensanchando sus estudios y sus experimentos, más grande es la perspectiva de lo que antes desconocía, y en todo ve…

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Amalia Domingo Soler

LA PENA DE MUERTE

                                                   Hace muchísimos años que escribí una serie de artículos sobre la pena de muerte, que se publicaron en El Diario de Tarragona, si mal no recuerdo. Aún no conocía yo el Espiritismo, y ya encontraba antihumana, anticristiana y antisocial la pena de muerte, colocándose al mismo nivel el asesino sin corazón y el juez inhumano que no le…

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Allan Kardec

SOY EL GRAN MÉDICO DE LAS ALMAS

Soy el gran médico de las almas, vengo a traeros los remedios que deben curarlas; los débiles, los que sufren y los enfermizos son mis hijos predilectos, y vengo a salvarles. Venid, pues, a mí, todos los que sufrís y estáis cargados, y seréis aliviados y consolados; no busquéis en otra parte la fuerza y el consuelo, porque el mundo…

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Amalia Domingo Soler

   3.-INCERTIDUMBRE  

                                                                                                             I                                                            Nunca sabe el hombre cuándo llega su última hora, exceptuando algunos seres que dicen resueltamente: «Me quedan tantos días de vida»; y se cumple su profecía, causando asombro y extrañeza a todos los que rodean al enfermo. Yo nunca me he metido en averiguar si es útil saber o ignorar el momento de nuestra muerte; lo que…

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